"Soy negro, pobre y favelado, no tengo miedo" - Dromómanos
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Tengo 49 años, 25 hijos, 16 nietos y una bisnieta. Llevo en Alemão desde el primer soplo de vida. La gente tiene miedo a hablar por las represiones de la policía. Yo soy negro, pobre y favelado, ya no tengo miedo.

 

No sé dónde está el juramento de los policías de servir y proteger, porque hacen todo lo contrario. ¿Y dónde queda el habitante? Es rehén de una guerra particular (entre policías y traficantes) que no es suya. Y las mujeres que van a recoger a sus hijos al colegio, ¿cómo viven? Y los niños que están dando clases y escuchan tiros, ¿qué piensan? ¿Qué van a hacer cuando crezcan? Y el profesor que da clases, ¿qué va a enseñar?

 

Cuando llegó la UPP (Unidad de Policía Pacificadora) en 2010 hubo buenos comandantes. Me dijeron que eran buenos para la guerra pero que venían a hacer la paz. Y cumplieron. Durante ocho meses no hubo ni un tiro. En 2013 cambió el comando y cambió todo, todo el día disparos. (Mientras habla empieza un enfrentamiento. Los tiros se escuchan a unos 500 metros). ¿Ves? Porque alguien gana con la guerra, ¿quién gana?, porque los habitantes no. El hoy preso Sergio Cabral (exgobernador del estado de Río de Janeiro) dijo en su campaña de reelección que Alemão era una fábrica de bandidos. Luego se retractó. Pero yo le diría que su UPP ahora sí ha hecho una fábrica de bandidos. Teníamos un proyecto social con más de 1,000 jóvenes y niños. Ya no queda nada, sólo una panadería. De ese proyecto ahora el 99% de los chicos se dedica al tráfico.

 

Río de Janeiro, Febrero 2017.

 

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MARCOS VALERIO ALVES

Líder vecinal en el Complexo de Alemão

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¿POR QUÉ LUCHAMOS?